“Las empresas no pueden progresar sin innovación”

Posted on Oct 31, 2012 in Noticias

“Las empresas no pueden progresar sin innovación”

Ha sido nombrado por la prensa especializada como “un maestro de la innovación” y sus dos publicaciones ‘Rethinking the Future’ (1998) e ‘Innovation to the Core’ (2008) son consideradas verdaderos best-selleres internacionales sobre innovación y estrategia. Con esos antecedentes, no resulta extraño que en su cartera de clientes hayan pasado empresas como Coca-Cola, Apple, Bayer, IBM y Microsoft, entre muchas otras, que le confiaron parte importante de sus desarrollos estratégicos.

A continuación, Rowan Gibson comparte con Innovación.cl su visión sobre el panorama de Chile, la caída de importantes empresas que no se atrevieron a innovar y la necesidad de promover la innovación en todo momento, en especial en épocas de crisis.

Respecto de nuestro país, que gran parte de sus ingresos los sustenta en la extracción de materias primas, como el cobre y el salmón, Rowan piensa que ello no constituye ninguna desventaja y que estamos en buen pie para hacer innovación. Agrega que no es correcto relacionarla sólo con la capacidad de generar Investigación y Desarrollo (I+D), aunque reconoce que se trata de una errónea idea muy arraigada no sólo en nuestro país. Dice que “tenemos que entender que la innovación es mucho más que la innovación tecnológica. Se trata también de la innovación de procesos, proyectos, servicios, en la experiencia del cliente, en los modelos de negocio, en la estrategia de marketing, etc. Hay tantas formas de innovación”.

Además, señala que nuestro país se está moviendo más allá de lo que puedan generar las materias primas. No obstante, expresa que el gran escollo está aún en la educación.”Chile se ubicó en el lugar 83, detrás de un montón de países latinoamericanos, como Brasil, Argentina, Venezuela, entre otros. Así que esa es un área para trabajar, en particular para fomentar más el desarrollo de una investigación”. Para ello, cree necesario reforzar la capacidad de la educación en áreas como matemáticas, física y otras materias porque, piensa que la educación es la clave de la fuerza de trabajo innovador. “El poder de la economía del mañana estará en la mente de los ciudadanos. Pero estoy muy optimista sobre el futuro y creo que Chile realmente puede convertirse en un líder en innovación en la región”, asegura.

Respecto del resto de la región, el destacado consultor cuenta que, dada su vasta experiencia, ha visto importantes ejemplos de innovación en América Latina, que destacan mucho más que en otros continentes. Si vemos el caso de Estados Unidos, tenemos que muchas decisiones pasan por una gran burocracia, al igual que en Europa. Por eso piensa que “en Latinoamérica existe una mayor sensación de libertad y un fuerte empuje a la innovación, en la medida que los equipos directivos o los creadores de empresas comprendan la importancia de ésta”. Por eso se muestra optimista sobre América Latina y aventura una década de innovación en toda la región.

Innovar en tiempos de crisis
Ante un panorama global marcado por la severa crisis económica que atraviesa Europa, Gibson sentencia que “no hay más opción que la innovación. Si no innovas, no vives. Particularmente en tiempo difíciles”. Cita el caso de Apple y las conocidas innovaciones que suponen la aparición del iPod e iTunes. “Ellos estuvieron trabajando en estos dispositivos durante los años 2000 y 2001, mientras el mundo atravesaba una crisis económica y se producía aplastamiento de la burbuja punto com”. En este sentido, cree que innovar es como entrar a un túnel: ”Todos los competidores van en el mismo túnel, en términos de crisis económica, pero si tú estás dentro de éste, trabajando en tus ideas, vas a emerger del túnel con nuevas ofertas cuando la economía se vuelque y eso es lo que te pondrá al frente al resto”.

Pero como llevar adelante no es un asunto fácil, menos cuando la crisis se hace presente, Gibson explica que en esos momentos hay que dejar de vender lo que se tiene, y empezar a vender lo que la gente necesita, diseñando una oferta de acuerdo con los requerimientos de los clientes. E ilustra con algunos casos que conoció de cerca. “Recuerdo que en el Reino Unido se produjo un cambio en uno de los supermercados más grandes, el Sainsbury’s, que junto con el chef de televisión Jamie Oliver, creó una serie de comidas en las que combinaron una pasta con salsa o con carne, que llamaron ‘Alimenta a su familia por un fiver’, que corresponde a 5 libras. O sea, comidas completas por sólo cinco libras.

Esa fue una respuesta innovadora a la crisis económica. Otro ejemplo es el caso de Hyundai en Estados Unidos, compañía que se dio cuenta como caían sus ventas en tiempos de crisis, situación que los obligó a desarrollar una atípica estrategia: “Iniciaron una campaña de publicidad llamada ‘Sin dudas en tiempos de incertidumbre’, en la que prometían al cliente que si compraban un Hyundai nuevo y luego perdían su trabajo, podían traer de vuelta el automóvil sin ninguna atadura, condiciones ni preguntas”. Plan que generó un positivo impacto en las ventas.

Rowan dice que estos ejemplos denotan la necesidad de promover innovaciones en torno a la necesidad del cliente y al diseño de soluciones, sobre todo cuando se presentan dificultades financieras.

Su metodología
Piensa Gibson que los ejecutivos que se planteen de forma seria la innovación, tienen que considerar que ésta no supone solamente la generación de ideas, sino que se sostiene sobre lo que se hace con esas ideas. Y también en cómo se forman las conexiones entre las personas que traen las ideas y la infraestructura de las empresas, de manera que estas idean se transformen en generación de valor. “Para que los resultados sean buenos, hay que ser sistemático. Por eso yo utilizo una metodología que consta de cuatro componentes: Utilizar ortodoxias desafiantes en la industria o dentro de la empresa; aprovechar y utilizar el poder del cambio para crear nuevo valor para los clientes; aprovechar los recursos de nuevas maneras y utilizar lo que las empresas llaman competencias a través de las instrucciones de activos. Y por último, entender las necesidades insatisfechas de los clientes”.

Consciente de lo difícil que resulta innovar, Gibson cuenta que se trata de un camino más difícil de lo que se cree en la mayoría de las empresas, “porque se tiende a pensar que la innovación sólo se relaciona con concursos de ideas y gente que se viste como payasos, que hacen cosas creativas increíbles. Sin embargo, el camino a la innovación es uno que toma entre tres a cinco años para crear y desarrollarse de manera sostenible, de tal manera que enganche a todo el mundo y convierta a la empresa en un importante agente innovador. Así es el proceso”. Por eso, invita a no subestimar las dificultades y vicisitudes que abarca el proceso.

Aunque existan ejecutivos que piensen que si a su empresa le va bien, no tiene mayores motivos para innovar, Gibson piensa que ese pensamiento es el que tuvo Kodak durante su apogeo, con los resultados que todos conocemos. Al respecto cree que existe suficiente claridad que vivimos en un mundo donde todas las cosas cambian muy rápido. “Como nunca antes, se puede dar que en un minuto estás en la cima de la industria y al siguiente minuto quedaste fuera. Ejemplos como el de Kodak hay muchos”, agrega. Por lo tanto, explica, que las empresas necesitan darse cuenta que el éxito actual no necesariamente garantiza que éste se perpetúe en el futuro. Y dice que el éxito de hoy nunca ha resultado ser tan frágil como hoy. Por eso tenemos que innovar continuamente alrededor de nuestras estrategias y ofertas.

El afamado consultor cree que las empresas no pueden progresar sin innovación y que la historia de la humanidad demuestra que todos los progresos provienen de la innovación. Reflexiona que si nos fijamos en el ámbito empresarial, aquellas compañías que detiene su innovación muy rápidamente se repliegan, como fue el caso de Sony o Nokia, que perdieron terreno a manos de nuevas compañías como Apple o Google, que supieron aprovechar las oportunidades que se les presentaron.”Por eso pienso que la innovación es el combustible para el crecimiento y que, como contrapartida, donde no ha habido innovación reciente, no hay progreso”.

Rowan Gibson está convencido que el crecimiento sólo va a venir de la mano de la innovación. Ninguna práctica como reducción de personal, de costos o fusiones y adquisiciones asegura un crecimiento sostenido. “Tal es el caso de Apple, que en 1997 su valor total en la bolsa era de US$ 2 billones, mientras que hoy está avaluada en más de US$ 600 billones. Y ese crecimiento viene de la innovación. Apple no intentó fusionarse con Compaq o Dell o HP, pero sí eligió innovar”.
fuente: innovacion.cl